Mira, cada vez que navegas, no vas solo; dejas un rastro digital que las empresas recogen para hacer uso de ellas. Las cookies de seguimiento publicitario y los píxeles de evento son, registros codificados en las webs. El píxel registra cada clic, compra o scroll que haces, mientras las cookies guardan esa información para que los anuncios te persigan por todo internet. Pero esto no es solo publicidad molesta, es la construcción de un perfil digital que vulnera tus derechos civiles y políticos. Si una entidad sabe qué lees, qué compras y dónde estás, tiene el poder de manipular tu opinión o segmentarte de formas poco éticas, afectando tu libertad de elección. Por ejemplo se decia que google sabia lo que hablabas con tu grupo de amigos cuando hablabas de cualquier cosa. Porque el algoritmo registraba esas conversaciones y las hacía realidad mediante publicidad
Esta vigilancia constante se vuelve tangible en casos de la vida real, como la famosa historia de la persona que descubrió la infidelidad de su pareja gracias a las notificaciones de su Apple Watch. El dispositivo registró una actividad física intensa (con una quema de calorías muy sospechosa) a las 2 de la mañana y envió la alerta al teléfono vinculado. Aquí es donde entra lo que el profe Samuel mencionó en clase y que me pareció interesante relatar y escribir sobre la seguridad y los derechos de protección: aunque la prueba del engaño estaba ahí, la demanda no se ganó.
El profesor explicaba que, por encima de esa "traición" prevalecen los derechos humanos, civiles y políticos de privacidad. Acceder a los datos de un dispositivo ajeno o usar información biométrica sin un consentimiento legal se considera una violación a la protección de datos personales. En el mundo de la ciberseguridad, esto nos enseña que la privacidad es un muro legal tan alto que protege incluso a quienes cometen faltas morales, recordándonos que quien tiene el control de tus datos, tiene el control de tu narrativa legal.
Deja de pensar que el modo incógnito hace que seas invisible para el gobierno o tu proveedor de internet. Solo es una forma de no guardar el historial en tu navegador, pero para tener privacidad real, deberías usar una VPN o bien usar navegadores enfocados en la privacidad (como Brave o Tor).
Nunca te conectes a la red del aeropuerto para registrarte en el banco! Son redes comunes (abiertas) donde cualquier atacante/a puede realizar un ataque en el que actúe como Hombre en el medio para interceptar todo lo que envíes. Si tienes que hacerlo, que sea solamente con VPN activa. .
Si sientes que tu ordenador o laptop y va lento o si notas que aparecen anuncios demasiado específicos utiliza la opción de formatear el ordenador y haz un reset. Hacer un reset al ordenador ayuda a eliminar adware y sistemas de rastreo persistentes que se instalan a nivel profundo del sistema y que los antivirus comunes a veces pasan por alto.
Recuerda que tienes derecho a la autodeterminación informativa. Tienes derecho a saber qué datos tienen sobre ti y a pedir que los borren.
Por otra parte......
Usar la misma clave para todo genera un efecto dominó donde un solo hackeo en una web débil compromete toda tu vida digital. Opta por un gestor de contraseñas y activa siempre la autenticación de doble factor. De lo contrario, estás vulnerable a poder ser hackeado y perder mucha información valiosa de alguna cuenta de banco, pérdidas monetarias o estafas. Por esto mismo, evita siempre usar contraseñas iguales para todo. Espero que esta información te sea de ayuda; recuerda que nunca es tarde para corregir tu rumbo digital.
Nicolás Izquierdo